Capoeira: Cuerpo, Movimiento y Educación no Formal para el Intercambio Cultural.
El siguiente texto forma parte de la introducción del toolkit del curso, diseñado como una herramienta de acompañamiento pedagógico y reflexivo para trabajadorxs juveniles y educadorxs. El toolkit completo puede consultarse aquí: [enlace al toolkit].
El arte de la capoeira es un legado vivo de las prácticas emancipatorias de los pueblos africanos e indígenas americanos esclavizados, surgido en el momento histórico en que la globalización tomó forma sobre la Tierra. La colonialidad del poder, iniciada en 1492, no solo estructuró jerarquías políticas y culturales en Abya Yala y África, sino que también sentó las bases de un orden eurocéntrico de concentración de riqueza, basado en la extracción de recursos naturales, humanos y culturales. Históricamente nombrado como Modernidad, este orden continúa configurando las relaciones globales actuales, como por ejemplo la migración, el desplazamiento y las luchas por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos en todo el mundo.
La capoeira encarna la interculturalidad a lo largo del tiempo y el espacio: un diálogo vivo y en movimiento de resistencia, creatividad y renovación. Su esencia emancipatoria resuena no solo en mujeres, comunidades racializadas y migrantes, y disidencias de género del Sur Global, sino también en juventudes antifascistas y disidencias sexuales en Europa, que confrontan el eurocentrismo impuesto que estructura sus propias sociedades. A través de los cuerpos, los ritmos y la memoria colectiva, la capoeira crea un espacio en el que la diversidad es acogida, el diálogo se pone en práctica y la comunidad se construye.
Proponer la capoeira como una práctica viva de educación no formal en el marco de proyectos europeos de juventud nos invita a ir más allá de las dicotomías que separan a Europa del resto del mundo, o que tratan las historias de África y América como “otras”. Reconocer una historia compartida abre caminos hacia la emancipación y la accountability, fundamentales para jóvenes activxs en movimientos antifascistas, ecologistas, animalistas y de solidaridad con pueblos oprimidos, que reflexionan críticamente sobre las raíces de sus propias prácticas y herencias.
A través de la capoeira, en su dimensión atlética, histórica y artística, la paz se resignifica no como ausencia de conflicto, sino como una práctica cotidiana basada en la justicia, el cuidado y la comprensión mutua: un espacio donde cultura, memoria y movimiento convergen para crear nuevas posibilidades de liberación compartida. Unx participante destacó el carácter multifacético de la práctica, señalando que unx capoeirista es unx “artista polifacéticx”: luchadorx, acróbata, músicx, cantorx, historiadorx y actorx, lo que ilustra cómo esta forma de arte integra múltiples modos de expresión y conocimiento. Su forma circular —la roda— simboliza igualdad, participación e intercambio: un espejo donde aprendemos unxs de otrxs, transformando la diferencia en conexión y activando la cultura como un proceso vivo, compartido y reflexivo.
Las reflexiones de lxs participantes ponen de relieve dimensiones clave del aprendizaje y la implicación. Las prácticas corporales facilitaron la conexión con el cuerpo, la emoción y la identidad, traduciendo la conciencia personal en interacción social y creatividad. Como señaló unx participante: “La capoeira no puede existir sin diálogo y conexión con lxs demás (en los movimientos del cuerpo y en la música). La interculturalidad comienza en este diálogo y esta conexión”. La formación también subrayó el potencial pedagógico y transformador de la educación no formal, ofreciendo herramientas para cuestionar lógicas eurocéntricas, reconocer historias marginadas y confrontar críticamente el legado colonial.
La formación reveló además el potencial intergeneracional de la capoeira. Unx participante, al reflexionar sobre ser la persona de mayor edad del grupo, describió el desafío y la curiosidad de “comunicarse con personas mucho más jóvenes… intentando seguir su ritmo… mientras se respetan sus espacios y capacidades”. Esta experiencia muestra cómo la interacción entre edades cultiva empatía, adaptabilidad y crecimiento colectivo, demostrando que el movimiento compartido y el diálogo pueden tender puentes entre generaciones, fortaleciendo la comunidad, el respeto mutuo y el aprendizaje colaborativo.
Las reflexiones de lxs participantes despertaron nuestra curiosidad y abrieron un espacio que deseamos seguir explorando, ofreciendo un horizonte fértil para el aprendizaje transformador a través de generaciones y diversos contextos del trabajo con juventudes. Las siguientes preguntas surgen de la sinergia entre el programa y lxs participantes y nos sirven como brújula para imaginar nuevas propuestas:
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¿Cómo pueden diseñarse intencionalmente las prácticas de capoeira para fomentar aprendizajes intergeneracionales e interculturales, permitiendo una participación plena y respetuosa de las diferencias de capacidad, experiencia y contexto?
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¿De qué maneras las prácticas corporales y musicales pueden cultivar empatía, solidaridad y conciencia crítica de las jerarquías sociales?
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¿Cómo pueden los aprendizajes personales sobre identidad, memoria y conocimiento corporal traducirse en estrategias pedagógicas, expresión creativa y acción social?
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¿Y cómo pueden estas metodologías sostener una reflexión crítica sobre la colonialidad y el poder cultural, al tiempo que inspiran a jóvenes y trabajadorxs juveniles a imaginar formas alternativas de aprender y relacionarse?
Texto por: Lina Gaitán y Bruna Serio.
Diseño del programa y facilitación: Bruna Serio, Andrea Penna, Lina Gaitán y Mert Yaylagülü.